Tres fases, cada una más imposible que la anterior. Lo suficientemente fuerte como para valerse por sí solo o como final. \n \nSacas cuatro cartas y le pides a tu espectador que nombre cualquier reina. Luego, extiendes limpiamente esas cuatro cartas sobre la mesa. La única carta boca arriba es la reina elegida. Luego le das la vuelta y su reverso es de un color diferente al del resto de cartas. Como prueba más de que ya sabías reina, dirían, le das la vuelta al resto de cartas y quedan todas completamente en blanco. \n
Efecto potente con poca configuración.
La construcción en tres fases llega a una conclusión dramática
Ocupa poco espacio (1 mm) en la cartera y puede estar contigo en todo momento.
No requiere ningún juego de manos
Puede realizarse como demostración mental (predicción) o como efecto mágico.
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